¿Cuándo llevar a un niño al podólogo?

El cuidado de los pies no tiene edad. Sin embargo, existen algunos sí­ntomas que indican que un niño deberí­a realizar su primera visita al podólogo infantil.

Sin embargo, lo normal es que unos padres no detecten ningún signo de alerta hasta los 3 ó 4 años. A partir de esta edad, el niño ha adquirido ya una marcha más o menos estable y resulta más fácil detectar cualquier anomalí­a en los pies del niño o en otras zonas del cuerpo. De hecho, no es extraño que unos padres vayan al podólogo remitidos por el pediatra o traumatólogo infantil.Lo importante es detectar cualquier problema a tiempo y que los padres acudan lo antes posible al podólogo. La función de la podologí­a pediátrica es detectar y corregir posibles marchas erráticas y posturas inadecuadas mediante el uso de plantillas infantiles personalizadas que, a largo plazo, puedan derivar en lesiones en los pies, cadera, espalda, rodillas u otras partes del cuerpo.

Por tanto, ¿cuándo deberí­as llevar a tu hijo al podólogo infantil? Ante sí­ntomas como estos: Has observado que tiene los pies planos, las piernas en cruz o en paréntesis; que mete las puntas de los pies hacia dentro, camina de puntillas; se cae con frecuencia o sufre lesiones o esguinces con más frecuencia de lo habitual; se queja de dolor en los pies, tobillos, rodilla, caderas o espalda; desgasta el calzado de forma irregular, etc.
La mayorí­a de estas patologí­as se pueden corregir con el uso de plantillas infantiles personalizadas.

Plantillas infantiles

¿Cuál es entonces la solución definitiva si un niño sufre problemas en sus pies? Sin duda, el uso y adaptación de unas plantillas infantiles, las cuales solo podrán ser prescritas por un podólogo profesional.
Es aconsejable que la primera visita al podólogo sea a partir de los 3 años y que el primer estudio biomecánico del pie se realice entre los 4 y 5 años. A esta edad, el podólogo podrá detectar de forma precoz, posibles patologí­as y aplicar un tratamiento preventivo que evite problemas mayores en el futuro.
Pero, ¿cómo van a mejorar la salud de los pies de los niños? El éxito de las plantillas personalizadas es mayor en el caso de los niños, ya que estamos corrigiendo y previniendo problemas en su edad adulta. Los pies son una estructura ósea que no acaba de formarse hasta el final de la adolescencia, por lo que cuanto antes se corrija la patologí­a, mejor y más duradero será el resultado.
Además del uso de plantillas infantiles, aconsejamos algunos hábitos o cuidados que, en el dí­a a dí­a, ayudan a mantener una buena salud en los pies de los más pequeños:
  • Asegurarse de que la talla del calzado es la adecuada para el niño. Ni demasiado grande ni demasiado ajustado para evitar rozaduras.
  • Observar la marcha del niño, si se cae y se tropieza con facilidad.
  • Comprobar si tiene sudoración excesiva.
  • A la hora de lavarlos, secar bien los pies para evitar la aparición de hongos u otras infecciones habituales.
  • Asegurarse de que no caminan descalzos por casa.
  • Mirar la piel, ver si hay afecciones como callos o verrugas.
  • Asegurarse el uso de chanclas en las duchas del colegio o la piscina, para evitar contagio de verrugas, hongos o papilomas.

Make An Appointment

Sed ut perspiciatis unde omnis iste natus error sit voluptatem accusantium doloremque laudantium, totam rem aperiam

BOOK AN APPOINTMENT